Se llama Rodry y vale como mascota, aunque es muy borde y a aprendido a hablar. Cuidado al soltarlo por la calle que además de ladrar va diciendo a las mujeres que son unas zorras.
Come poco porque ha aprendido a usar el ordenador (si, un perro que usa el ordenador) y como está 20 horas al día jugando a lo mismo se le olvida comer.